Ignacio
Un lugar mágico, lo volvería alquilar es como estar en medio del bosque, muy tranquilo además teníamos el Lago Nahuel Huapi muy cerca a unos pasos, la cabaña estaba impecable todo nuevo y necesario tanto en la cocina como en el baño, la ducha muy buena, la cama súper cómoda, lo único que podría decir para mejorar es la cerradura que era difícil de cerrar, y la lámpara que tapaba un poco la TV. Todo hermoso.